Complementos de calidad, detalles que subliman los conjuntos para verse mejor y más cuidados, al día con la moda, tal vez.
Las tendencias se suceden, los gustos se reafirman y el hombre cada vez se anima a más. Empujados por sus parejas, un amigo con mejor gusto o los más bont vivant que prefieren la ayuda de especialistas asesores de imagen, que siempre saben que va y que no.
Porque ahora no sólo es suficiente una combinación acertada, sino que las exigencias van más allá, por detalles asombrosos. Simples, pero visibles; de esos que hacen una gran diferencia. Esos tan simples que producen ganas de sumarlos en pequeñas dosis.
Calzado excelente para partir de la base con firmeza; cintos que se conjugan con el pantalón; gemelos, si la camisa lo requiere, desde nudos de seda a verdaderos trabajos de artesanos. Pañuelos en el bolsillo del saco, asomando apenas para no caer en parafernalias. Gafas de sol y para leer realzan el rostro y cuidan la vista, la embellecen.
Bolsos, porta documentos o porta tablet en cuero y tejidos modernos que se engaman para excitar los sentidos sin perder funcionalidad, porque la mochila quedó para el gimnasio y estorba a la nueva imagen.
En Europa por ejemplo, la corbata se reivindica, más delgada en forma de corbatín, pero no se la deja jamás de lado y hasta se la combina con camisas en denim, estampados a cuadros o infalibles puro blanco. Seguro aquí seguiremos ese rumbo también.
Para el frío las prendas se acompañan de guantes y mitones tejidos o en cueros. Grandes bufandas con dos a tres vueltas por el cuello completan el esquema sin olvidar medias con toques de color que se dejan ver al sentarse.
Seguro tendrás un regio complemento en tu haber o ese detalle, que es un verdadero toque personal. Si aún estás en “veremos”, pués ponte en guardia, porque la diferencia la marca la actitud y los simples detalles que se eligen cada día y dejan ese sabor de lo especial.